Pages

Sunday, November 25, 2012

El viejo Chopera.

        
  
     Un viejo no tan viejo me invitó a tomar unas copas a su casa. No recuerdo de dónde corno lo conocía pero era buena onda el tipo. Un rubio de ojos verdes y cutis arruinado. Me dijo que tenía negocios. Desconozco su origen, sus creencias y su ideología política. Solo sé que era argentino y muy misógino pero no puedo decir si era hijo de tanos, gallegos, paisanos o turcos. En su pecho peludo y viril se veían algunas gotas de sudor pero no llevaba ninguna cruz ni ningún signo que dé testimonio de su fe. Tenía puesta una cadenita de oro y unos anillitos pero nada relacionado con la religión. Tal vez era un ateo. Intriga pura el hombre barrigón y bebedor.

- A mí me dicen Chopera porque soy un gran bebedor pero me llamo Alejandro.-
- A mí me dicen Alan porque mis padres me pusieron así.-
- ¿Se te ve afligido pichón?  ¿Te pasa algo?-
- Bueno, no entiendo a las mujeres. Usted seguro que a mi edad anduvo mucho. Yo no sé. No las entiendo. No sé qué les pasa. No hay poronga que les venga bien. Son todas iguales-
- Cuando hay hambre cualquier chorizo es rico.-
- No creo que haya alguna tan hambrienta como para comerme a mí.-
- Esa no es la actitud. Mejor solo que mal acompañado.-
- A veces me gustaría estar con alguien. Alguna chica dulce y buena. No una fría con la que me haga mala sangre. ¿De qué sirve estar con una muñequita que sea justamente eso; una hermosa muñeca y no una mujer real con sentimientos? La belleza es accesoria. El amor lo es todo para mí.-
- Alan, en esta vida hay dos tipos de mujeres: las que son estufitas y las que son freezer. Unas son calor para todos los inviernos y alegría del hogar mientras que las otras te congelan el chorizo durante muchos días y luego no lo quieren morfar porque dicen que perdió el sabor.-

0 comments

Post a Comment

 
ban nha mat pho ha noi bán nhà mặt phố hà nội