Pages

Wednesday, December 5, 2012

Adiós.

      
       
         Me pregunto si estas palabras están siendo leídas por la persona que yo quiero. También me pregunto si esa persona sabe que me estoy refiriendo a ella. A esta altura no sé si se acordará de mí. Es como la soledad primordial de una primavera que se va (si se cortan todas las flores estamos en otoño por mucho idealismo que se ponga en juego). En este deslizamiento me acompaña una taza de café y una tristeza de atardecer. ¿Por qué todo se va?
           Sin flores no hay primavera. Si se cortan todas las flores la primavera se detiene. Solamente un idiota podría decir lo contrario. Es como decir que puede haber amor sin besos o fútbol sin goles. El amor sin besos es platonismo y el fútbol sin goles es un cero a cero de Caruso Lombardi con sus once jugadores colgados del travesaño. Y es así nomás...
             Un día te dije que eras como una flor en medio del desierto. De cierto te digo que ya dejaste de ser para mí. Ahora te veo como la espina de la flor clavada en mi maltrecho corazón. No sé por qué pensé que eras distinta pero terminaste siendo tan seca como las arenas que siempre te envolvieron en tu caminar incierto.
                Recuerdo los poemas o fragmentos de poemas que me trasmitías... Recuerdo cuando me dijiste que te demoraste en llegar a mi vida. Yo no sé. Sentía como toda la espera valió su peso en lágrimas. Creí que iba a durar por siempre en un eterno presente. Ya ausente te escribo una vez más sin esperar ni desear. Qué será de vos, me pregunto hoy.
                Te imaginé poetisa y novia te descubrí psicóloga y abogada. Qué frustración haberme encontrado con vos de esa manera. Tal vez algún día te vuelva a ver en un tiempo mejor. Tal vez algún día me puedas entender. Tal vez haya en mi vida un tal vez que ponga todo de revés.

                 En medio de tantos dolores me quedo con el consuelo de ser auténtico en mi forma de ser para bien o para mal. Podría haber sido un chico perfecto, un top, un buena onda y un mierda de after office pero fui yo y lo seguiré siendo: Un facho chupacirio y un fracasado crónico. Yo ya elegí y vos también: Vos elegiste ser una chica bien. Podría haber sido el yerno perfecto pero Dios me lo demandaría por toda la eternidad. No sé. Duelen más los golpes de la conciencia que los golpes del hambre. Yo ya elegí y vos también. Adiós, amor mío...

0 comments

Post a Comment

 
ban nha mat pho ha noi bán nhà mặt phố hà nội