Pages

Tuesday, August 27, 2013

Para pocos..

      








          Muy bien, qué nadie lea esto. No habré de divulgarlo como otras publicaciones de mi autoría. Poco y nada. No me interesa llevar este sentimiento nocturno a ninguna tribuna de doctrina. ¿Qué me pasa en esta madrugada? No sé por qué pero me acuerdo de las tardes de verano corriendo al lado de la autopista en Villa Lugano. ¡Hay tanta magia en medio del verde! ¿Por qué los atardeceres son tan bellos? ¿Por qué no pude quedarme a vivir en ellos? Nada queda por perder luego de ver la grandeza del sol marchitándose como si fuera tan solo una flor de oro. Nada cambió...
         Te deseo un poco. Triste anhelo que me hace reír. ¿Viste caer la noche en Pompeya? Creo que no viste nada. ¡Ay amor mío! ¡Tantas palabras en vano! ¿Nunca quisiste vivir aquello que te gustaría ser? ¿Y nunca fuiste algo más de lo que viviste? Y nada hay más que naderías enrevesadas en una avenida de Mataderos o en un bar de Barracas. No quiero ir para tu lado pero tendré que hacerlo el día que te lleve conmigo. Novia mía...
          No importa que se vaya achicando el párrafo si el sentimiento es cada vez más grande. El corazón no me entra en el pecho. Yo sé que vos lo estás leyendo. Esto es un diálogo. No es una bala disparada en las páginas amarillas de Clarín. Es para vos. Te amo y tengo muchas ganas de verte. No veo la hora de abrazarte y decirte todo lo que te esperé...
        Se va el río lejos de mis ojos. La bandera se eleva sublime sobre el horizonte y los barquitos se pierden en el fondo del galpón. La avenida Varela mira la plazoleta con cariño y pide un heladito de Palmeiras. ¡Vamos hasta Bonifacio! Todo paso con vos es paseo...
          Y en dos líneas nada creo poder decirte pero intentaré decirlo todo con una pausa sensual y lenta como el tiempo de la ausencia. ¿Por qué te vas? ¡Me podrías haber esperado! ¡Diosa!
           Ahora sí, hasta mañana y dulces sueños, angelito mío...

0 comments

Post a Comment

 
ban nha mat pho ha noi bán nhà mặt phố hà nội