Pages

Thursday, July 11, 2013

Vuela...

       








        Voy a confesar algo: En el secundario escribía poesías. Eran, a mi juicio, muy malas pero por capricho mío. En lugar de buscar el verso libre me esmeraba en rimas huecas y en esquemas para los cuales no tenía talento (tampoco lo tengo ahora). Sin embargo, a pesar de no haber seguido en el género lírico, he amagado con algunas cosas interesantes. Podría haber dado más de haber estudiado la métrica y los sonetos más bellos que se han escrito pero me dediqué de lleno a la prosa. No reniego de los poemas. Cuando puedo hago algo pero sin estructuras esquemáticas que me demandarían un talento que no poseo o que tardaría mucho en desarrollar. Aparte, es algo anacrónica la poesía regular en esta época. Creo que los buenos versos tiene mucho de deducción. Hay en esta página un textito mío que se llama Serse. Creo que esa será la poesía del futuro, aquella que juegue consigo misma y con los demás. Les dejo el enlace de mi blog para que la lean. Es muy cortita, es un poemita microscópico... http://surferpunks.blogspot.com.ar/2013/06/serse.HTML
            De paso aprovecho y saludo a la profesora Silvina Abadí de la cual guardo los mejores recuerdos. Ella siempre me tuvo mucha paciencia con mis experimentos, mis locuras, mis amoríos y mis discursos extravagantes. Yo era muy vago, estudiaba poco y aprobaba por pura cultura general. Además interrumpía siempre la clase y no de buenas maneras; hacía chistes en todo momento, decía lo contrario a lo que los demás piensan (lo mismo que hago ahora pero hace seis años) y exhibía una literatura de muy mal gusto a nivel estético. Esta profe podría haber pedido mi cabeza por todas las macanas que me mandaba pero siempre fue mi comprensiva con la gente joven y delirante. Ya que estoy, le pido disculpas por lo irrespetuoso que fui, por mi soberbia, mi impertinencia y mis excentricidades varias. Para cortar un poco el hielo, y para decir algo frívolo pero con mucho respeto, teniendo en cuenta que es una muy noble señora, madre de familia, excelente profesional, digo, con simplicidad y caballerosidad, que es una persona muy bonita tanto física como intelectualmente. Supongo que esto habrá de llegarle. No pretendo respuesta alguna. Simplemente deseo que le llegue mi saludo a ella y a toda la gente linda del Colegio Justo José de Urquiza. Mi ideología es totalmente incompatible con todos pero a pesar de las diferencias conservo en mi corazón una muy buena imagen de la comunidad educativa de Flores. He dicho que el colegio debería llamarse Don Juan Manuel de Rosas y todavía lo sostengo. Pero bueno, Dios dirá lo que pueda ser...
              A continuación voy a transcribir un poema escrito el 13 de agosto del año 2007. Tenía dieciocho años. Por esas cosas de la vida me hallaba recolectando historias como de costumbre. Me enteré de la vida de un inmigrante alemán que, en la época de la Segunda Guerra Mundial, volvió a su patria para combatir arriba de un avión. Esto podrá resultar muy polémico pero es así la guerra. Hay bandos en pugna; hombres que matan por dinero, hombres que matan por ideologías, hombres que matan por la gloria, hombres que matan por matar, hombres que matan. No todos los soldados alemanes se dedicaron a perseguir a los judíos y la gente de otras etnias y religiones. Es más, se podría decir que la mayoría de los militares del Eje estaban en el fragor de la batalla y no en los campos de concentración. Quiero dejar en claro mi condena al racismo y al pensamiento antisemita (máxime teniendo en cuenta mi más remoto origen y el origen de mucha gente que me es muy querida). Sin embargo me parece que no se debe soslayar el valor de esos jóvenes soldados que fueron respetados por sus rivales. Historias como la de Hans Langsdorff generan admiración al día de hoy por parte de propios y extraños. Sobre todas las cosas, sobre todas las razas, sobre todas las lenguas y los pueblos existe Dios y el valor supremo del honor. Es emocionante ver como los mismos ingleses y americanos reconocen el valor de sus colegas alemanes.
            En una oportunidad le pregunté a un ruso comunista por Otto Skorzeny. Con lágrimas en los ojos, muy emocionado, me confesó que ese tipo fue un gran hombre y un excelente soldado. Creo que es muy aristocrático reconocer las virtudes del vencido y juzgarlo de manera caballeresca y ética. Los juicios falsos no obedecen a la justicia sino al odio y a la venganza. Es patético ser juez y querellante en una misma causa. ¿Qué diría el Rey Salomón si viera la "justicia" en nuestro tiempo? Ahora está de moda matar a los muertos una y otra vez y llevar a pasear los cadáveres por ahí como si fueran trofeos de guerra. ¿Por qué en el mundo no hay maneras más aristocráticas? Les doy un ejemplo: Sir Oswald Mosley fue un fascista inglés que apoyó decididamente al Eje durante la Guerra Mundial. Permaneció detenido durante la contienda. Una vez finalizada esta, llevó una vida normal y hasta participó de política. Como si fuera poco, en 1977 fue propuesto para ser rector de la Universidad de Glasgow. Lamentablemente estos valores de caballeros no son patrimonio de todos los hombres pero igual vale luchar por ideales semejantes. Otro ejemplo de caballerosidad es el de Juan Manuel de Rosas. Siendo enemigo máximo de la Corona, terminó sus días exiliado en Inglaterra. Bueno, sin más dilación les dejo el poema de mi autoría dedicado a un soldado del aire que luchó por lo que creyó justo. La única justicia verdadera es la de Dios. Solo Él puede decir que está bien y que está mal. Ruego a Él por la salvación eterna de todos los caídos sin distinción de bandos o ideologías...

Vuela..

Sobrevolabas el mundo de los vivos
pero te fuiste a defender tu tierra
dejando a tu novia en Olivos
con el dolor propio de la guerra.

Alas de ángeles combativos
quemaban a Inglaterra;
marchaste con fines explosivos
y una valentía que aterra.

¿Qué fue de tu avión?
Quizás tocó el suelo
en mortal convicción.

Y seguiste feliz tu vuelo
cuan celestial misión
olvidando la dama en duelo.

     Dedicado a todos los guerreros caídos en la SGM sin distinción de banderas.

          Consideraciones postreras: El sujeto que inspiró este poema solía realizar acrobacias con su avión cuando vivía en la Argentina. Gustaba de impresionar a su prometida con las locuras que realizaba en el aire. Lamentablemente no se supo más nada de él. Fue un aviador muy bueno y muy comprometido con su país. Podría haberse quedado acá pero su sentido del deber pudo más. Espero, con este humilde homenaje, resaltar a quienes estuvieron en los campos de batalla. Mucha gente joven, mucha gente de mi edad, pereció peleando para Inglaterra, Japón, USA, Italia, Alemania o Francia. Me parece justo que se recuerde a los valientes jóvenes que afrontaron una de las épocas más duras de la Humanidad. Dios les dé a todos los caídos, civiles y militares, aliados y fascistas, creyentes o no creyentes, la paz que en esta vida no tuvieron.
           

0 comments

Post a Comment

 
ban nha mat pho ha noi bán nhà mặt phố hà nội